lunes, 1 de abril de 2024
jueves, 1 de diciembre de 2022
Matías
domingo, 25 de septiembre de 2022
martes, 8 de febrero de 2022
Y te busco en mi espacio 4 X 4
Y te busco en mi
espacio de 4 x 4 más no estás, el metro cuadrado en el que me encuentro no ha
sido invadido, doy piruetas en todo lugar y no te puedo encontrar, el vacío ha
crecido, el frío incrementó, el canto de amor surge también desde la ausencia,
el dolor y el desconcierto.
No
puedo extinguir los recuerdos que me hablan de ti, cada espacio hace que mi
mente navegue entre memorias, tal parece que voy a naufragar entre mis
lágrimas, este barco va a hundirse con la tormenta gris que azota con fuerza
mi alma y hace más fuerte el vacío en mi ser.
Hay
veces en que la sensación extraña de normalidad me confunde, parece que fueras
a entrar por aquella puerta o te encontraré en algún rincón, pero al recordar
los días pasados, también sé que te has ido y entre los pensamientos que
parecen ciertos me pellizco y separo tanto la realidad de la fantasía como la
verdad de las mentiras, en las que intento permanecer sumergido(a)
No, no ha sido un mal sueño, lo he vivido, te has marchado, has partido, ya no estás en el nido, no hay jaula que te aprisione, has levantado tus alas, emprendiendo en viaje al cielo y la esperanza del retorno material ha perecido, trayendo la promesa de volvernos a ver, algún día, por toda la eternidad.
viernes, 26 de noviembre de 2021
miércoles, 25 de agosto de 2021
No soy una mujer ni una madre afgana
martes, 1 de junio de 2021
A quién confiamos nuestro tesoro
Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón (Mateo 6: 21)
sábado, 20 de marzo de 2021
Al llegar a casa de mamá
Al llegar a casa de mamá, el corazón se ensancha y el cuerpo también. La lista de comidas a probar, se va reduciendo paulatinamente, con el paso de la temporal estancia, por ejemplo: la colada morada de noviembre se prepara en marzo, las empanadas son horneadas y la higuera sabe que sus frutos tendrá que entregar, porque quien la plantó, protege y cuida, le encanta preparar pan con higo y queso, pastel de higo, helado de higo y, mejor, no sigo.
Al llegar a casa de mamá, la felicidad me sobrepasa, los abrazos contenidos son entregados, los días pasan volando y las noches se acortan. Se duerme poco, producto de largas conversaciones, pero se disfruta mucho el calor de hogar.
Al llegar a casa de mamá, afloran tantos y tan bonitos recuerdos de la tierna infancia, ahí me siento consentida, mimada y cuidada. Tomo y recupero las fuerzas para continuar la batalla.
Al llegar a casa de mamá, entiendo que soy afortunada, que los momentos de felicidad se encuentran en cualquier lugar, que Dios nos regala una mañana más y soy bendecida de poderlos disfrutar junto al ser que más amo y me ama en todo el mundo, sin pedir nada a cambio, de forma incondicional, porque es amor de verdad.
jueves, 18 de marzo de 2021
La nena ha crecido
Parece que fue ayer, cuando la sostenía en mis brazos, le cantaba canciones de cuna y la acurrucaba en mi regazo.
La nena ha crecido y todo va cambiando: dejó la mecedora, su lugar de sueño preferido, mis cantos nocturnos se han extinguido y el llamado: “mamá”, a media noche, ya no se ha oído.
La nena ha crecido, pero todavía sigue siendo mi pequeña niña, la que en alguna ocasión me pide que la acompañe hasta quedarse dormida, mas no sé hasta cuando tenga esta dicha en mi vida.
La nena ha crecido y lo sigue creciendo, son años que pasan fugaces, son momentos que se transforman en recuerdos especiales y es tiempo que no se recupera más.
La nena ha crecido, lo seguirá haciendo y un día se hará mujer, un ser humano: único, empoderado y dueño de sí. Un día, mi niña dejará el hogar, por conquistar sus sueños, hacer su nido y formar su propia familia, es por ello, que mientras esté a mi lado, la tendré que disfrutar a cada instante, para fortalecer el vínculo, de tal manera que solo nos separe: la ausencia temporal física, porque nuestras almas, espíritus y corazones siempre estarán conectados.
miércoles, 17 de marzo de 2021
Nuestras vasijas
Elevar nuestras peticiones, sin olvidarnos de agradecer por quienes están junto a nosotros y por todo lo que podemos tener, incluso sin merecer.
Esta vasija, necesita estar llena para poder derramar gracia y bendición a quién lo necesite, contenida de escucha, discernimiento, consuelo, consejos, palabras de aliento, oraciones, sonrisas, lágrimas y otros actos de amor, bondad y actitud cristiana, que demuestren que hay esperanza para la humanidad.
viernes, 1 de enero de 2021
La lista infinita de deudas
Tú, mesías esperado, me enseñaste que un te amo pierde sentido sin una acción y que una acción necesita un te amo para ser sincera, profunda y fértil.
miércoles, 23 de diciembre de 2020
Despedidas
Dicen que, en la vida lo único seguro que tenemos es la muerte, cuán cierto es esto, dos palabras contrarias, pero a la vez íntimamente relacionadas por un hilo tan delgado que serían los momentos que aún tenemos para vivir.
Muchos vivimos por vivir, sin pensar en cómo deseamos hacerlo y no se trata solamente de los anhelos que esperamos cumplir, sino de la actitud ante los obstáculos que se nos presentan.
La manera cómo viviremos nuestro último día es algo difícil de imaginar, porque la muerte llega muchas veces sin avisar, salvo cuando padezcamos de alguna de las cinco grandes enfermedades: rara, crónica, terminal, incurable o catastrófica, donde el cuerpo y la mente se van desgastando y con ello la llama de nuestro ser.
Y de lo anterior, lo difícil son las despedidas, pues siempre tienen un tono nostálgico, de dolor y de sufrimiento humano. El dejar partir al ser amado, no es fácil, muchas veces nos aferramos a su presencia física, sometiéndolo a lo que sea necesario aun cuando la consecuencia sea que pase el resto de sus días anclado a una cama, con asistencia artificial y dependiendo del cuidado del otro.
Nuestro caso, si llegáramos la agonía, nuestros últimos momentos serían para ponernos a cuentas con Dios, aunque es algo que lo debemos hacer cada momento, pedir perdón o perdonar y arrepentirnos por aquello que hemos hecho mal. No quisiéramos clínicas, solo ir a aquel lugar que nos produce paz o mejor dicho estar en paz. De seguro, muchos de nuestros familiares ancianos querrían eso, vivir cerca de los suyos en comunión, que los lleven a aquel lugar donde sienten tranquilidad y vivir sus últimos momentos fuera de una fría, sola y triste cama de un hospital.
Sin duda, despedirse es difícil, doloroso, incómodo, pero conforme vivimos nos enfrentamos a las despedidas, para algunas no estuvimos preparados porque llegaron de forma inesperada, otras ya son anunciadas, lo cierto es que mientras respiremos más “hasta pronto” tendremos.
Con cada año que termina es otro que ya no tenemos, a lo que sumamos otras pérdidas, resaltan las personas que se han ido.
El sentimiento de pérdida será inevitable, porque lo único seguro que tenemos en la vida es la muerte, como la otra cara de la moneda, por eso hay que disfrutar de cada instante a plenitud.
jueves, 19 de noviembre de 2020
Cuadernos de la escuela
Con qué autoridad le diría: “saluda”, “presta atención”, “esa palabra es inadecuada”, “evita gritar”, “no golpees”; sin embargo, siento que se me olvida que alguna vez también fui niña. Aquella niña que aprendió en el camino a leer, a escribir y calcular, que vuelve a recordar y a cursar la escuela, ahora acompañando a su pequeña.
Me he convertido en una adulta que olvidó las veces que sus líneas rectas se volvieron curvas y ahora se frustra cuando su hija no entiende que la línea inclinada deberá pasar por el centro de los cuadros, que las letras deben respetar los límites y espacios, que la sílaba “ma” no sueña “pa” ni que “be” no se escribe “de”. No dejo de increpar: “presta atención, es hora de estudiar”, mientras ella no deja de colorear dibujos y habla sin parar. Todo se vuelve una revolución, mientras una mamá más cae en la frustración, hasta que tengo que reconocer que no hay perfección; y, así entender, que ella al igual que lo fui yo es una niña más y que me tocará, como adulta, una vez más encontrar otro medio para intentar encaminar a la pequeña, que ahora me toca guiar.
No tengo en mis manos mis cuadernos de escuela, porque una imagen habla más que mil palabras, así que intentaré cada vez que vaya a perder mi paciencia, cerrar mis ojos, respirar profundo y recordar los instantes borrosos en que la adulta exigente, era una niña que también aprendía día a día, paso a paso, a través del ensayo y error.
jueves, 13 de agosto de 2020
Mi ángel voló
Mi ángel partió,
hoy al cielo se fue,
lo quisimos retener,
pero abrió sus alas y voló.
Dejó su cuerpo,
que lo ataba a la tierra,
una serie de recuerdos
y profunda pena.
Mi ángel partió,
no lo podemos creer
y menos entender,
nos aferramos a él.
Hicimos lo que el doctor recomendó,
sin embargo, al parecer, de nada
sirvió,
mi ángel partió, lo vi sonreír,
luchar,
batallar sin cesar, todo lo dio.
Sé que anhelaba con nosotros estar,
pero su espíritu también quería
retornar,
deseaba en casa del Eterno descansar
y desde el cielo de nosotros cuidar.
Hoy sentimos un indescriptible dolor,
peso y vacío en el corazón.
Hoy, buscamos para el alma,
calma, consuelo y resignación.
Sabemos que volvió al Creador,
está en la presencia del Señor,
en la patria celeste el soñador,
mi pequeño ángel volador.
jueves, 11 de junio de 2020
Hoy te pido Señor sabiduría
miércoles, 10 de junio de 2020
Y, nació la madre...
miércoles, 27 de mayo de 2020
La hora nazi
sábado, 16 de mayo de 2020
Mamá turbo
domingo, 10 de mayo de 2020
Mi súper luna
MOSTRÁNDOME SU AMOR INCONDICIONAL,

















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